CONNECTED HOME

Ya en los años 90, Microsoft imaginaba cómo serían las casas inteligentes del futuro. Sin embargo, hasta ahora, lo que se conocía por entonces como la domótica, nunca ha acabado de arrancar y se ha limitado a ser un fenómeno de nichos. Connected Home nos habla de cómo los pequeños objetos conectados e inteligentes se irán abriendo poco a poco espacio en todas nuestras casas para hacernos la vida más fácil.

Descripción de la tendencia

El precio elevado, lo complicado de implementar que resultaba y los retos tecnológicos que suponía su instalación han hecho complicado que nuestras casas fueran inteligentes. Al menos hasta ahora. Además, la ausencia de un “sistema operativo” universal que conectase diversos objetos independientes, suponía una barrera que pocas compañías podían superar. Ejemplos como Vera, Zigbee o Insteon, han pasado los últimos años desarrollando sistemas que no han conseguido calar en la mayoría de la población.

Sin embargo, en los últimos tiempos, el interés que muestran gigantes como Google, Cisco, Samsung o incluso Honda con su sistema Honda Smart Home, en este tipo de tecnología para el hogar hacen pensar que podemos estar a las puertas de un boom que revolucione este sector. Hablando sobre el Internet of Things (la disciplina que hace que un objeto/producto físico esté conectado a la red y por tanto tenga capacidad y autonomía tecnológica) Cisco prevé que para 2017 haya mas de 50k millones de objetos conectados en el mundo. Global Industry Analysts, por su parte, estima que el valor de este mercado alcance los 28K millones de dólares en 2018.

TREND INTO ACTION.

Connected Home, algo que sonaba futurístico hace un par de años se está convirtiendo en una realidad, y va a más cada día. La penetración de smartphones en países como España es sorprendente, alcanzando el 66% y convirtiéndose en algo esencial en nuestra vida. Muchos ya tenemos una Smart TV o un equipo de sonido conectados por wifi y surgen nuevas compañías como Nestcon productos como el termostato inteligente, que vienen a suponer una auténtica revolución en los hogares. Una revolución que como decíamos, las grandes compañías no se quieren perder: p.e. Google compró Nest poco después de salir al mercado por $ 3.200 Mill. El impulso a esta tendencia vendrá en gran parte por las telecos. Viendo como el beneficio medio por usuario no deja de caer año tras año, buscan nuevas formas para sacar rentabilidad de la conectividad. Cuentan con una base masiva de usuarios, y presupuestos mucho mayores para desarrollar nuevos productos que las pequeñas startups, así que en su mano está llevar esta tendencia a un público masivo. Hablamos de Telefónica, Vodafone, AT&T o Qualcomm, que están apostando por tecnologías dirigidas a la comunicación M2M y el Internet of things. AT&T incluso ha lanzado en Norteamérica un servicio llamado Digital Life. Se trata de un sistema de seguridad para el hogar, al que poco a poco se le han ido añadiendo nuevos servicios, como sensores de humos, la electricidad o el agua hasta convertirse en un verdadero sistema de Smart Home. Otros dispositivos más sencillos, como la bombilla inteligente de Phillips, Hue, colaboran con sistemas ya existentes como IFTT para desarrollar todo su potencial.

NOW point of view.

El internet de las cosas ya es una realidad, y los avances tecnológicos como la conexión por fibra que llega cada vez a más hogares, las mejoras en el diseño y el precio cada vez menor abren una puerta para que los objetos conectados se ganen un sitio en nuestra casa y las conviertan en Connected Home. Su simpleza y capacidad de demostrar que son realmente útiles, va a ser clave para que los pequeños objetos conectados encuentren su hueco en nuestros hogares, consiguiendo romper las barreras de entrada que suponen los grandes sistemas inteligentes. Si poco a poco consiguen ganarse un sitio en nuestras casas, puede ser el inicio real de toda una revolución que lleva años esperando su momento.